El Bulli & Apple

Esta semana el mundo de la empresa hay sido noticia de cabecera en los periódicos por dos motivos bien diferentes.

Por un lado esta la nueva creación de Apple, dirigida por Steve Jobs, el ipad. Es un nuevo aparato electrónico entre móvil (iphone) y el portátil (MacBook). En él se puede escuchar música, guardar documentos, fotos, conexión a internet y quizás lo más novedoso es la posibilidad de lectura de libros electrónicos.

Por otro lado fue noticia el restaurante Bulli, dirigido por el cocinero Ferrán Adrià. Este restaurante, 3 estrellas Michelin, considerado el mejor restaurante del mundo, ha decidido cerrar por dos años, alegando necesidad de descanso y regenerar el negocio para comenzar en 2014 con mayor innovación y creatividad.

No es nada fácil aparecer en la portada de un periódico por estos motivos. Tanto Ferran Adrià como Steve Jobs son personas muy innovadoras e investigadoras en su campo. Crean y desarrollan productos que posteriormente utilizamos en nuestro día a día.

Ferran Adrià en el Bulli. Este restaurante sólo está abierto 6 meses al año y por lo que he oído con listas de espera para poder comer. El resto del tiempo lo dedica a investigar en un laboratorio en Barcelona. Estar a tan alto nivel requiere un trabajo profundo con el olfato, el tacto, el gusto, la vista y el oído -si es que no existen más sentidos-. Debe estar continuamente imaginando, investigando y creando nuevos sabores, olores, texturas, formatos… que cuanto menos sorprendan a sus clientes. Tales son sus avances, que existen escuelas de negocios (Esade  y Hardvard University) que han hecho un caso de estudio para sus alumnos. He encontrado un caso de creatividad de El Bulli realizado por Esade, seguro que podemos aprender de ahí en nuestro día a día.

Steve Jobs habla por si mismo en un discurso que realizo en la Universidad Stanford. Muy recomendable. Aquí tenéis su enlace.

Corporate Performance Management (CPM)

En mi aprendizaje diario, siempre he mantenido un sentido de curiosidad sobre nuevas palabras, etiquetas y/o vocablos en el mundo empresarial.

Hace algún tiempo, se nos pidió una definición sobre Marketing imaginando que eran las 2 de la madrugada en un pub. La respuesta de varios amigos fue contundente: palabra en inglés y mucho sentido sentido común.

Al leer sobre Corporate Performance Managament ( en adelante CPM) quiero saber que hay detrás para poder aprender. Su definición hace muy interesante el concepto: Busca mejorar la capacidad de las organizaciones y de las personas para conseguir los objetivos de negocio. Para ello busca integrar los procesos de gestión financiera y operativa y los alinea con la visión de la empresa.

Esto significa que, siguiendo el ejercicio de definición a las 2 de la mañana, CPM significa unir a las personas y departamentos de una empresa a alcanzar objetivos conjuntos. Ahora los departamentos van a lo suyo y los directivos toman decisiones en función de quien le dice algo y de como se levante ese día.

Igual ocurre en nuestra vida diaria, solemos priorizar parte de nuestra vida sin tener en cuenta el resto. Por ejemplo, priorizamos en el trabajo y llegamos más tarde a casa lo cuál nos genera problemas familiares; a veces no gestionamos el dinero y vivimos por encima de nuestras posibilidades ( sobre todo antes de la crisis)… Hay muchas personas que no suelen contemplar la vida en conjunto al tomar una decisión.

CPM analiza la situación anterior, la integra y la alinea con toda la estrategia de la empresa. No esta nada mal, seguro que debe estar apoyado en un fuerte soporte informático. La CPM es lo más parecido a un proceso de  Coaching individual, pero en este caso el individuo es la empresa.

Por tanto, el coaching cómo CPM identifican lo que el individuo hace, cómo lo hace y por qué lo hace de esa manera.Y a partir de ahí mejorar, optimizar y desarrollar…

Profesiones que emergerán en 10 años: la mejora continua

La mejora continua supone, entre otras cosas, estar atento a lo que escribe la prensa y aprender de ella. Este fin de semana Expansion&Empleo pronostica las siguientes profesiones para el futuro:

  • Administrador de estaciones de hidrógeno
  • Reciclador de uranio
  • Controlador de nubes
  • Arquitecto digital
  • Bioinformático
  • Geomicrobiólogo
  • Nanomédico
  • Productor de alimentos orgánicos
  • Asistente personal de nutrición
  • Especialista en seguridad y diseño de avatares
  • Mecánico de robot personal
  • Consultor de la simplicidad
  • Guía turístico del espacio
  • Agente principal de responsabilidad
  • Broker del talento

De todas ellas, y relacionada con este blog, me ha sorprendido el nombre de “Broker del talento”. En el artículo queda definido de la siguiente manera: “Será encargado de comercializar este tipo de actividades. Administrará y venderá talento. Algo similar será la profesión de “cazatalentos global”. Este profesional identificará las capacidades adquiridas y aprendidas directamente por la persona”.

Para mi ya es una profesión existente y está muy lejos de ser un “broker”. El talento ni se compra ni se vende, solo se desarrolla o se mejora continuamente. Si se puede identificar, pero una vez identificado, ¿qué haces con él? Esta puede ser una profesión de futuro, desarrollar a las personas más allá de dónde están en este momento.

El desarrollo se debe realizar a todos los niveles: profesional, personal, familiar, amistades, comunidad, etc. Las personas no somos trozos que se desarrollan sino que al vivir en un sistema nos desarrollamos dentro de él. Este creo que es el gran reto de futuro, aprender y desarrollarnos de cada experiencia que tenemos o tengamos. Aprender y enseñar como hacerlo es una profesión de futuro.

Las investigaciones de Sherlock Holmes

Anoche fui a ver la película de Sherlock Holmes. Me pareció fantástica. Una película de mucha acción, suspense, intriga y un personaje con una capacidad enorme de resolver problemas o casos.

Ya conocía esta forma de análisis en estudios en DBM®. Haciendo algunas investigaciones por internet, encontré una página interesante dónde hace referencia al método. Se encuentra en depsicologia.com.

En el día a día en la empresa es muy útil esta forma de analizar la información. A veces, al establecer objetivos o una estrategia, se parte del momento inicial y/o situación pasada y se establecen los objetivos hacía un futuro. Sin embargo si establecemos una situación de futuro que queremos alcanzar, podemos hacer dos caminos:

  • Con los datos iniciales ir hacia adelante y alcanzar el objetivo.
  • Desde el futuro alcanzado hacia atrás con los pasos a seguir para llegar al momento actual.

En la película hay luchas donde Sherlock Holmes analiza a su contrincante (cuerpo, altura, constitución física…). Luego se imagina los pasos para alcanzar su objetivo -vencerle- y los ejecuta a la perfección. Establece un único escenario posible y está plenamente convencido de que ocurrirá.

En una película, la utilización de una única opción supone más acción e interés. En el mundo que vivimos no nos podemos permitir establecer planes, objetivos o tomas de decisión con un sólo escenario. Es conveniente establecer más posibilidades de actuación para posibles inconvenientes o cambios que surjan.

Veamos como se puede aplicar esta metodología en una negociación de ventas y cuáles serian los pasos a seguir:

  1. Partimos de conocer perfectamente el producto que queremos vender, sus ventajas e inconvenientes. Luego imaginamos que el producto ya lo hubieras vendido y a partir de ahí, establecemos un plan de ventas con todos los pasos a seguir. ¿Pueden existir más planes? ¿Cuánto conocemos al cliente y necesidades del producto para él?
  2. En esta situación, comenzamos con el producto ya vendido -en nuestra imaginación- y establecemos los diferentes escenarios de venta hasta llegar a nuestra situación actual. La diferencia de éste con el anterior es que partimos de la venta realizada y damos un paso atrás para ver lo que tenía que haber ocurrido para alcanzarla. Luego damos otro paso anterior y continuamos hasta llegar a la situación actual. En ambos casos conseguimos una guía por dónde ir para alcanzar el éxito en la venta.
  3. De estas dos situaciones anteriores surgen las preguntas:¿cómo será la relación con el producto después de la venta? ¿volverá a comprar más el cliente? ¿cómo podemos mantener la satisfacción inicial del cliente?¿qué necesidades añadidas puede tener que yo pueda cubrir?

Toma de decisiones: por qué más es menos

En el programa de Redes 2.0 entrevistan al psicólogo Barry Schwartz para hablar de la toma de decisiones en la sociedad actual de consumo.

El autor explica como hoy  vivimos en una sociedad con un sin fin de opciones. La posibilidad de poder elegir es tan amplia que nos puede llevar al estrés y a la insatisfacción. Sólo hay que ir a un centro comercial un sábado. Bullicio, tiendas, ofertas, rebajas, todo tipo de ropa, colores, tamaños… Al final eliges la camisa, te la pruebas, te gusta, está bien de precio y te la llevas. Pero, ¿has tomado la mejor opción?¿podría existir una mejor opción dentro del centro comercial?¿y en el resto de centros comerciales?

Ante esta situación Schwartz añade que esta explosión de alternativas es completamente nueva. Él afirma que nos complicando la vida sin mucha necesidad. Hay que buscar un proceso de simplificación y que cuando tienes demasiadas opciones tienes el peligro de arrepentirte. El autor divide a su vez a las personas en:

  • Satisfactoras, si lo consideran suficientemente bueno lo eligen.
  • Maximizadoras, no se conforman con algo bueno, quieren lo mejor.

Cuando tienes demasiadas opciones surge el peligro de arrepentirte. El arrepentimiento genera una mala decisión.  Pedir el plato en el restaurante entre 50 platos diferentes puede dar lugar a pensar que has perdido la opción de elegir otro de los 49 existentes que están estupendos. Si al comer el plato se sigue pensando en los 49 posibles no estas en buena situación. Sin embargo, si el restaurante sólo tuviera 3 platos y decididamente hubieses elegido el que más te gustaba, el disfrutar de la comida hubiera sido diferente.

Según el autor, cada decisión que tomamos supone un sacrificio. Tras decidir tenemos segundos pensamientos, el arrepentimiento. Elegir supone  renunciar a otras cosas.

La toma de decisiones siempre ha sido un tema que me ha atraído. En mi experiencia, yo he notado que si tengo demasiado de algo o se me acumula, me puedo sentir agobiado y que me condiciona la toma de decisión posterior. Así cuando acumulaba libros sin leer, la posibilidad de comprar un libro nuevo no me atraía y condicionaba el leer cosas nuevas e interesantes. Sin embargo nunca ha supuesto un sacrificio o un arrepentimiento. Supuso ordenar, clarificar, clasificar y agrupar los libros para conocer lo que tengo y en que áreas puedo seguir desarrollándome.

Igualmente me resulta difícil clasificar como maximizador o satisfactor a una persona, yo mismo puedo ser los dos en diferentes momento del día. Estas etiquetas no me permiten elegir mejor.

La simplicidad de elección es una posibilidad “por qué más es menos”, y una posibilidad muy útil. Pero existen más. Podemos aprender a atender a más cosas y tenerlas en cuenta para la toma de decisiones. Y quizás, lo más importante es que al elegir una de ellas tiene doble valor: que tienes una cosa (una camisa, por ejemplo) y que para elegirla has tenido que eliminar muchas otras por diferentes motivos y sólo se ha quedado la mejor.

Competencias a desarrollar en el 2010

Según el IESE, una de las escuelas de negocios más importantes de España, expone en un video cuales son las competencias que los directivos tendrán que desarrollar en el 2010:

“Planes de marketing ajustados y esfuerzos en internacionalizar.

Desarrollar cartera de productos e innovación.

Decisiones estratégicas no se pueden posponer. Se ha premiado el corto plazo frente el largo plazo.

Optimizar las cadenas de suministros, tendencia a incorporar más servicios y tecnología.

Autoempleo, responsabilidad mayor a la hora de abordar proyectos, movilidad

Año de crecimiento bajo, hay que aprovechar todas las oportunidades. También supone que el paro aumentará.

Web 2.0 hay mucho movimiento para las empresas

Crear empleo, nuevos modelos, innovación, flexibilidad laboral y visión a largo plazo

Intentar unir la ética, responsabilidad social con la innovación y la creatividad

Crear nuevos productos y servicios, competir. La crisis va a estimular las ganas de crear

Las empresas aun no saben hacer comunicación en la red, hay que aprender nuevas formas de comunicar.

Eficiencia, medición de los resultados y retorno

Aprender a pensar estratégicamente. Diversificar menos y profundizar más. Estar atento al mercado

Lo que falta es mercado, hay un exceso de capacidad, se puede cambiar el enfoque competitivo.

Funcionar con un alto grado de focalización, de  atención.

Desarrollar competencias de conocimientos de tecnología. La tecnología entra en todos los áreas de la vida.

La etica juega en el plano de los valores que hemos perdido en la crisis. Fortaleza, moderación, justicia, hay que recuperar estos valores.

Hay que pensar que nos vamos a recuperar pero siguiendo un modo online. Cuidado con la recuperación, puede sufrir un efecto W y de nuevo caer.”

¿Qué me aporta mi trabajo actual?

Este es el título del artículo de Borja Vilaseca esta semana en “El País Semanal”. Expone los casos de Irene Orce, José Luis Montes, Javier Martinez de Marigorta, Jordi Roig Fayol, María José Dunjó, y Judit Peyrón. Todos y cada uno de ellos abandonaron su empresa para realizar un trabajo que le aportara.

En lo poco que explica el artículo sobre qué, cómo y por qué lo hicieron, hablan de una “crisis” o una “falta de sentido en el trabajo” que les impedía ser felices en la vida. Esto les llevó a hacer una investigación o autoconocimiento que les llevó encontrar su pasión, su “éxito” y su felicidad.

Hoy, al leer de nuevo el artículo, he encontrado muchos comentarios que no tienen desperdicio. La crítica general está dirigida a que el artículo sólo muestra una pequeña selección de personas que han cambiado hacía un trabajo mejor para ellos pero no explica cómo ha sido, ni los fracasos de otras muchas personas que no han podido cambiar.

¿Cómo sería hacer una investigación sobre mí aportación al trabajo y sobre que me aporta el trabajo a mí? En mi experiencia seguiría los siguientes pasos:

  • Buscar, explorar y perseguir qué te inspira ¿qué aspiraciones tienes con el trabajo actual?¿qué aspiraciones tendrías con el trabajo futuro?
  • Establecer un camino en esa dirección. Saber de dónde vienes, dónde estás ahora y que pasos seguir para ir en la dirección de la aspiración.
  • Gestionar tu día a día teniendo en cuenta la aspiración establecida y su dirección.
  • Actuar en consecuencia de ello. Cada paso que des se tiene que gestionar para estar en la dirección establecida.
  • Por último, sería conveniente establecer en cada uno de los puntos anteriores unas “alarmas de aviso” para indicar si se produce un desvío en mi dirección.

Esta secuencia se puede utilizar tanto para aspiraciones grandes en la vida (felicidad, “éxito”) cómo en aspiraciones pequeñas o de trabajo diario. Así, aspirar a tener un cuerpo con el que te sientas cómodo y que te guste, aspirar a mejorar el inglés, deporte, viajar, leer…también en  negociaciones, dirigir equipos de trabajo, realizar las tareas…

Al final es aspirar a disfrutar de vivir la vida.