Apuntes de simplicidad

La revista alemana de Harvard pronostica un cambio de consumo tras la crisis. Según su estudio, los consumidores demandarán productos simples y fáciles de usar y servicios que hacen la vida más sencilla.

En estos tiempos atrás hemos acumulado todo tipo de productos que sólo usamos de vez en cuando: ordenadores, ropa, consolas, cámaras de fotos… Algunas veces al comprarlos hemos satisfecho el deseo de acaparar y de tener más. Otros, han utilizado el consumo como forma de evadirse de los problemas diarios.

En mi caso he tenido una tendencia a comprar libros. Ir de compras a la Casa Del Libro o al FNAC era una verdadera afición. Leía los indices y si me gustaba, lo compraba. Llegue a acumular muchos en la estantería sin leer. El tener los libros no daba conocimiento aunque si la creencia de ello. Este hecho me agobiaba y el tener tantos sin leer, aún más.

Esta semana los he ordenado y he generado huecos vacíos quitando los libros que no necesitaba. Ahora sé de que temas tengo libros suficientes y dónde se han generado huecos que me gustaría investigar. Esta situación me ha hecho sentir muy bien.

En los casos materiales es relativamente fácil de ordenar y simplificar. En el caso de sentires, emociones y pensamientos la situación se complica. Sin embargo podemos empezar con la misma idea: intentar simplificar, agrupar lo similar y notar lo que es diferente. A partir de ahí, ver dónde hay huecos de falta de información para que puedan ser completados.

El artículo de Harvard se limita al aspecto material. Sin embargo se puede extender a tú actividad diaria. La simplicidad permite establecer un punto de partida de lo que se quiere y se conoce, para luego construir sobre esa base sólida. Simplificar la vida será un reto en el próximo futuro.

¿Qué es lo mínimo que necesitas?

Negociación de compras

negociaciónEn una presentación de los productos de una empresa a otra, me encuentro con cierta frecuencia a empresas presentando sus productos y su catálogo (muy bien diseñado) de una forma excelente pero no conoce ni ha averiguado nada de su cliente. El proveedor  utiliza esta reunión para conocer las necesidades de su clientes.

Es demasiado tarde. Hay que anticiparse e investigar sobre el cliente en las diferentes fuentes que existen: revistas, internet, redes sociales… e ir con el máximo de información posible.

Una vez en la reunión confirmar o corregir esta información presentada. De esta manera estas con un abanico de posibles propuestas mucho más cercanas al cliente y  a través de él, desechar aquellas que no son necesarias y añadir más.

Esta forma de hacer las compras no sólo es útil dentro del entorno de la empresa, también a nivel particular. Cuando vamos de compras es útil tener claramente definido que es lo que necesitas, mirando los armarios y tomando notas, o bien simplemente recordándolo. De esta manera irás con una información de partida mucho más precisa que posteriormente podrás ampliar. Todo por evitar sorpresas en el bolsillo.

Luis Vega Serrano, amigo y Director de Desarrollo de Negocio de fullstep.com propone un decálogo para ser más eficientes y optimizar las compras:

1. Analizar que se necesita realmente

2. Evitar el gasto superfluo: ajustarme a lo que necesito

3. Valorar correctamente el producto/servicio

4. Elaborar una estrategia de  compras

5. Elaborar bien una petición de la oferta: necesidad y en que condiciones

6. Negociar en función del volumen

7. Hacer una buena selección de proveedores

8. Eliminar burocracia administrativa

9. Control y seguimiento

10. Seguimiento del mercado