Líderes de hoy

Este fin de semana me recomiendan ver un documental muy interesante que aún está en cines. No suelo ir a ver documentales al cine, pero la persona que me lo comentó despertó mi curiosidad: Es la historia de una persona de Madrid, en su entierro asistieron más de 3.000 personas. Lo siguiente fue: es un sacedote.

Efectivamente el documental se llama “La última cima”. Es la historia de un sacerdote de Madrid, Pablo Domínguez. Él vivió para la comunidad cristiana hasta su reciente muerte en la cima de una montaña.

¿Qué le hacía tener tantos seguidores?¿qué le hacía ser líder?¿cómo le seguía la gente?¿cómo hacía para ser un líder?¿por qué tenía seguidores?¿por qué era un líder?

Desde este documental saco las siguientes pautas de su trabajo:

  • Era una persona muy cercana y disponible para todo el mundo.
  • Utilizaba el sentido del humor siempre.
  • A la hora de dar la “charla” en misa, se marcó el objetivo de 15 minutos como máximo de duración.
  • Humildad resaltaba en todos sus actos, no se cree en ningún momento más importante que los demás y trata a todo el mundo por igual, sin diferencia.
  • Constante, paciente y creía en lo que hacía. Esto lo comunicaba continuamente.
  • Su lenguaje era directo, claro y entendible para todo el mundo.
  • Cuando escuchaba a alguien le prestaba tanta atención que le iba la vida en ello.
  • Era optimista. Un positivo empedernido. Si alguien le venía con algún problema “no importa, cómo podemos resolverlo, que podemos hacer mejor…”

¿Cuáles de estos puntos no podemos aplicar en nuestro día a día?¿Podemos ser líderes nosotros también? Sin lugar a dudas, todos y cada uno de estoy puntos podemos utilizarlos y trabajarlos para desarrollar nuestro liderazgo y el seguir a los demás. Una buena manera de comenzar es ponerlos en práctica con las personas más cercanas. Escucha activa, atención, humildad, constancia, persistencia, optimismo,…

Ampliar perspectivas

Este trozo de la película “El club de los poetas muertos” es muy bueno para explicar que tenemos que “ver” los problemas desde diferentes perspectivas. Robin Williams utiliza la mesa para esto. ¿Qué más posibilidades hay?

Se me ocurren las siguientes:

  • Antes del problema, ¿cómo era la situación?
  • Durante el problema, ¿puedes “alejarte” del problema y contemplarlo?¿puedes mirarlo desde diferentes puntos de vista?¿puedes ver el problema desde la opinión de las otras personas?¿puedes tratarlo desde la curiosidad, aprendizaje y juego con los componentes?
  • Después ¿Puedes pensar en el problema como si fuera mañana? ¿cómo sería el problema si hubiera pasado una semana? ¿y un mes?

Mirar desde encima de una mesa es una posibilidad; el antes, durante, después, curiosidad, aprendizaje, juego… marcan otras muchas más perspectivas de mejora a tener en cuenta.

Muchas veces tendemos a simplificar los problemas tipo: mi jefe me ha mirado mal, le caigo mal.El momento actual esta lleno de cambios continuos y con muchos factores a tener en cuenta. Por ello, es muy importante aprender a introducir más variables en los problemas que simplificar:

¿me ha mirado mal sólo a mí o también a otras personas?¿qué ha pasado exactamente para que mirara de esa manera?¿siempre tiene esa misma mirada o esta mañana en el café tenía otra?¿han percibido los demás la misma mirada o ha sido intuición mía?¿cómo he respondido yo: curiosidad, aprender de lo que ocurría?¿que pasaría si le preguntara por la mirada o confirmar la situación exacta?¿mañana tendrá la misma mirada?¿qué pensaré yo de esta situación mañana?¿y pasado mañana?¿y la próxima semana?

Hay un gran abanico de posibilidades de mejora…

El espíritu Kaizen

En japonés Kai significa cambio y zen bueno. Kaizen es el cambio en la actitud de las personas para llevarles al éxito. Este fue inicialmente implantado en la empresa dentro del sector del automóvil

El espíritu del Kaizen está resumido en 10 puntos:

  1. Abandonar las ideas fijas, rechazar el estado actual de las cosas.
  2. En lugar de explicar lo que no se puede hacer, reflexionar sobre cómo hacerlo.
  3. Realizar inmediatamente las buenas propuestas de mejora.
  4. No buscar la perfección, ganar el 60% desde ahora.
  5. Corregir un error inmediatamente e in situ.
  6. Encontrar ideas en la dificultad.
  7. Buscar la causa real, respetar los 5 por qués y después buscar la solución
  8. Tener en cuenta las ideas de diez personas en lugar de esperar la idea genial de una sola.
  9. Probar y después validar.
  10. La mejora es infinita.

Todo este espíritu ayuda a mejorar día a día con los problemas y las soluciones que nos encontramos. Son quizás consejos, pequeñas actuaciones que en el campo de la empresa son muy útiles y que podemos aplicar a nuestros problemas y soluciones diarias.

  • Más que rechazar alguna idea, suelo intentar jugar y curiosear con los problemas y éxitos para aprender de ellos.
  • Al reflexionar sobre cómo hacer algo, recuerdo que en DBM® se hablaba de que a veces no se piensa durante suficiente tiempo en los problemas. Perseverar en el problema y no abandonar a la primera de cambio es una habilidad muy importante.
  • Las ideas hay que ponerlas en marcha. Desde ahí, comprobar y evaluar que ha ocurrido para corregir y mejorar.
  • A veces si el problema es muy grande -o no- es útil resolver las cosas pequeñas que hay alrededor para solucionar lo principal. Por ejemplo, “no consigo concentrarme en mi trabajo”, quizás es útil ver que problemas más pequeños y comenzar por ahí: ordenar el puesto de trabajo, reducir las cosas pendientes…
  • Ejercicio de los 5 por qués, ¿te has preguntado suficientemente por qué tienes este problema y por qué solucionarlo?
  • Cuenta con tu círculo de amistades y familia para obtener diferentes perspectivas del problema y sus soluciones. Búscate un “equipo de alto rendimiento” para resolver problemas.
  • Prueba en pequeños detalles las posibles soluciones y a partir de ahí llévalo a todo el problema para comprobar y evaluar. Si quieres mejorar en la natación, haz un pequeño cambio en la respiración, comprueba y evalúa el resultado. A partir de ahí, toda la natación.

Mejorar es la esencia del desarrollo como persona.