Ser inconformista

No cabe la menor duda que Rafael Nadal es uno de los mejores jugadores de tenis del mundo. Ha aparecido una pequeña entrevista que le hizo el periódico El País después de ganar en Wimbledon: “Me gusta superarme a mí mismo más que a los demás“. Muy recomendable su lectura.

Sus palabras, su hacer y su estar son inspiraciones en mi trabajo. Resulta muy útil y relevante:

Ser inconformista: nunca te conformes con lo que sabes, haces y sientes. Supérarte e intentar ser mejor de lo que eras antes. Al saber que cada día aprendes, que mejoras, que eres diferente a cómo eras en el pasado y que tienes muchas posibilidades de futuro aún no inventadas.

Ilusión por ser mejor o hacerlo cada vez mejor. Si tienes ilusión por ganar u obtener un resultado, ¿qué haces una vez obtenido?¿vás a por otro?¿cuántos más?. Sin embargo, si centras la ilusión en hacerlo cada vez mejor, las posibilidades de mejora son mucho mayor. Por ejemplo, si haces una dieta, la ilusión por aprender nuevas recetas, deportes, tareas saludables darán un resultado más a largo plazo que mirar el peso de tu cuerpo en una balanza cada día.

Inspírate en el trabajo de los demás, más que ser su competidor. Saber que puedes aprender de todo el mundo y retarte del trabajo más dificil para mejorar. Aprende de cómo hacen los demás lo que hacen muy bien en su trabajo, cómo Rafa Nadal en el tenis.

Confianza en ti mismo y en tú trabajo de mejora.

Conocer tu “termino medio”. Es decir, si tienes una buena racha en tu trabajo, familia, salud… no puedes perder de vista que puede haber momentos peores. No puedes estar siempre en lo máximo de bien y mal, tú vida es mucho más y ese más está en lo que haces, sientes y piensas cada día.

La entrevista corta pero muy productiva…

Foto por cortesía de AGarcía

El secreto del éxito profesional

Hoy he tenido una reunión con un proveedor de muchos años de relación. Me sorprendió al contarme que se jubilaba. Cierto, acaba de cumplir 60 años y se acoge a un plan de prejubilación. Creo que sólo trabajará el 15% de la jornada actual. Curiosamente viene acompañado de su sucesor, un chico joven, titulado universitario y con tres idiomas.

Estas son las ocasiones en las que aprovecho para preguntar a Javier cuál ha sido el secreto de su éxito. Sin duda alguna su primera respuesta fue:

Ser un corredor de fondo

Afirmó que durante los 24 años que ha estado en la empresa, ha mantenido un esfuerzo continuo y constante en su trabajo. Su aspiración era hacer bien su trabajo, eso fue muy importante para él. Añadió ” he visto ascender muy rápidamente a muchas personas, cegadas por el éxito de ocupar puestos de mayor rango, y luego caer y salir de la empresa. Yo he querido ser siempre constante, hacer bien mi trabajo, mejorar lo que ya hacía y esforzarme para conseguirlo. La cultura del esfuerzo, cosa tan olvidada…”

Sus enseñanzas se pueden aplicar en nuestro día a día:

  • Hacer bien nuestra tarea
  • Dedicar esfuerzo a la tarea con mucho detalle.
  • Conectar la tarea con el significado del éxito para cada uno. ¿Es el éxito finalizar la tarea; sentirte cómodo con ella; o bien me siento orgulloso de ella? ¿Es posible que exista algo de las tres?
  • Supervisar todo el proceso de realización. Esta acción te permitirá ver qué funciona y qué no, para poder mejorar.

De todas formas sentí a Javier muy nostálgico, algo que puede ser normal…