Aprender con el cine

Este domingo se entregan los premios de la Academia de cine en España. Las 4 favoritas muestran momentos de  gloria, risas, llantos, bloqueos, pasados, futuros…

Ágora

Es una película de Alejando Amenábar. Ha sido la película española más vista en 2009. Muestra la historia de la astrónoma Hipatia de Alejandría en la época romana. Fue una mujer luchadora dentro de un mundo de hombres a los cuáles desafió continuamente. La historia era muy interesante pero el film dejó mucho que desear.

El baile de la Victoria

Película dirigida de Fernando Trueba. Victoria es una joven con fuertes secuelas de su pasado que no le permiten hablar pero si bailar. Abel un soñador empedernido que lucha  hasta el final por sus sueños. Uno de ellos es mostrar al mundo cómo sabe bailar Victoria.

Celda 211

Una muy buena película de Daniel Monzón. Funcionario de prisiones que va un día antes de su primer día de comienzo de trabajo en la cárcel y queda atrapado en plena rebelión. En esa situación y, para sobrevivir, tiene que pasar por uno más de las personas que están encerradas en la cárcel y hacerse amigo del líder “Mala Madre”.

El secreto de sus ojos

Dirigida por Juan José Campanella y protagonizada por Ricardo Darín y Soledad Villamil es una película argentina que recuerdo con mucha nostalgia. Es  quizás la mejor de los cuatro. Sus personajes muestra como el pasado les condiciona el presente hasta tal punto, que sólo piensan en vivir en él para sentirse realizados.

El cine es un instrumento de inspiración y aprendizaje. Puedes ver como personas han puesto todo lo que tenían para alcanzar su éxito o mostrar al mundo ideas que ellos pensaban que eran importantes. También cómo otras que quedan paralizadas por un horror sufrido, pero se centran en una faceta que hacen extremadamente bien. Líderes con enorme número de seguidores para alcanzar un objetivo concreto. Y como no, personas dónde el pasado ejerce una fuerza tan enorme que les condiciona en su día a día, entre otras muchas.

Comportamientos que vemos en nuestra vida diaria, no de forma tan extrema como en estas películas, pero que nos influyen. Unas beneficiosas y otras como alerta, de las que nos debemos cuidar.

Relaciones de pareja

j&jEste domingo fuimos a ver la última película de Meryl Streep y su directora Nora Ephron. La dirección de la película buscó hacer un fiel reflejo de dos personajes reales: Jolie Powell, joven que se traslada con su marido al barrio de Queen y sin mucha motivación, decide hacer todas las recetas del libro “Dominando la cocina francesa” del segundo personaje, Julia Child (Meryl Streep).

El motivo de Julie para hacer estas recetas se basa en la necesidad de sentirse útil, bien consigo mismo. Junto con las recetas decide abrir un blog para trasmitir a todo el mundo su experiencia. Siente verdadera admiración por todo lo que hace Julia, tanto es así que lo toma como referente para cualquier actuación. Es una forma de medir como de bien hace las cosas.

Una parte de la película verdaderamente interesante fue cuando Julie se encerró tanto en su objetivo de las recetas de cocina que poco a poco dejaba a su marido a un lado. Una noche esperando una visita muy importante,  ésta no vino. Julie se enfadó tanto que lo “pagó” con su marido, su verdadero apoyo. Su marido se fue de casa y, afortunadamente enseguida se dio cuenta del error cometido. Le llamó y reconoció su error.

Se hizo la siguiente pregunta, ¿que hubiera hecho Julia? Ahí se dio cuenta de todo. Julia era una ama de casa que siempre acompañó a su marido, funcionario de embajadas, por todo Europa. Siempre anteponía su relación de pareja a lo demás, incluso a su libro de recetas de cocina.

¿Qué aprendizaje podemos hacer de esta actuación? ¿cómo podemos llevarlo a nuestro día a día?

En nuestro día a día llevamos muchas cosas por delante: problemas de trabajo, atascos, familia, hijos, estrés, etc. Todos ellos nos “roban” nuestra atención haciendo que solo atendamos a esa cuestión y nos olvidemos los demás. Para que eso no ocurra propongo practicar una atención múltiple, es decir, si ahora mismo miráis alrededor de la habitación donde os encontráis e intentáis prestar atención a las paredes, la ventana, la puerta, los enchufes… os daréis cuenta que podéis prestar atención a muchas cosas de la habitación a la vez.

Pues igual con la habitación, debéis prestar atención a las cosas que os importan en la vida, cómo vuestra pareja. No siempre podréis dar una atención principal como ahora al ordenador, pero si podéis ser conscientes de que está a vuestro lado y hacerla sentir vuestro apoyo y su necesidad. Es una forma de cultivar la relación de pareja.