Relaciones de personas: enseñanza, negociación y comunicación

Este fin de semana se ha repetido un capítulo de Redes 2.0: Educar para fabricar ciudadanos. Eduard Punset entrevistó a Robert Roeser y a Linda Darling-Hammond.

Ambos se centraron en su trabajo realizado dentro de la enseñanza. Afirman el necesario cambio que deben hacer los profesores como profesionales de la enseñanza. Muchos de ellos se concentran en el contenido de la asignatura transmitiéndola de profesor a alumno. Y por tanto, y en teoría, de alumno a profesor, siempre y cuando se tenga alguna pregunta o duda en clase.

Linda Darling-Hammond afirma que la comunicación debe ir en ambas direcciones. El profesor debe o tiene que saber en qué lugar de su comprensión está el alumno para que a partir de ahí, llevarle a la comprensión del problema y el abanico posible de soluciones. Si quieres enseñar a una persona a nadar, debes conocer primero cuál es su nivel de natación y qué necesita mejorar, para así generar un aprendizaje por parte del profesor y el alumno. Sin embargo hay veces que la persona necesita un flotador para salir del agua cuando el profesor le quiere enseñar la mejor técnica de la braza. El aprendizaje no puede ser más inefectivo en este último caso.

De la misma manera ocurre en el mundo de la empresa. Con cierta frecuencia sólo interesa hacer la mejor oferta económica para que se adjudique un presupuesto. Sin embargo, es necesario escuchar las necesidades del cliente, su forma de pensar  y sobre todo, que más podemos hacer por él para que todo le encaje. Esto supone el desarrollo de habilidades en: saber escuchar, empatía, tener en cuenta todo el detalle, aprender de las experiencias tanto positivas como negativas y distinguir la realidad de lo que se ha interpretado, entre otras.

Creo que Robert Roeser da en el clavo al decir:”podemos cambiar nuestras mentes, nuestros cerebros a través de nuestros comportamientos”. Es más, podemos cambiar qué, cómo y por qué pensamos, sentimos y hacemos. Ser consciente de ello y no dejarlo simplemente a la intuición y al azar, da lugar a un potencial de desarrollo tremendo.

Foto por cortesía de Flickr.

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Herramientas de futuro: salud, cerebro y comunicación

Tras mucho festejar por el mundial voy a recuperar un artículo que apareció en el periódico El Mundo dentro de su Magazin. Su título fue “El invento que nos falta en nuestras vidas”. En el se entrevistan a 20 personas de diferentes sectores que hablan de lo que ellos creen que falta en el mundo. Los he agrupado de la siguiente manera:

1. Investigar el funcionamiento del cerebro. Desarrollar capacidades emocionales, evitar sufrimiento, mejorar nuestras vidas, sacar más partidas  a sus ideas…

2. Automatizar la adopción de niños

3. Buscar sistemas eficientes de canalización de agua. Disminución de la contaminación de ruidos, ahorro eficiente de la energía y encontrar materiales que mejoren la calidad de la vida.

4. Frenar el envejecimiento. Tecnología para ayudar a los mayores, mejorar productos de la visión, acabar con el sufrimiento de la espalda.

5. Mejorar el sistema político.

6. Eliminar el hambre a través de una pastilla. Agricultura sostenible y alimentación adecuada.

7. Eliminar las barreras de los idiomas. Mejorar la comunicación y aminorar conflictos.

Es una muestra muy pequeña de personas a las que se les ha preguntado, aún así los datos son bastante reveladores. Nos preocupamos por todo aquello que mejore nuestro bienestar ya sea en la enfermedad, hambre, comunicación y cambios políticos y culturales. Para mi, resalta una tendencia muy marcada en el desarrollo de las personas, en cuanto a mejorar la eficacia de nuestros pensamientos, emociones y acciones diarias.

En el blog cubriremos 3 de estas siete “necesidades” principalmente:

1. Avances y prácticas en el funcionamiento y desarrollo de la persona. Es ir un poco más allá del simple desarrollo cerebral.

2. Adoptar medidas preventivas y de mantenimiento de la persona orientada al deporte, meditación, hipnosis, alimentación…

3. Mejoras en la comunicación,  qué efecto, afecto e impacto genera en los demás y uno mismo por supuesto.

Son metas muy altas que seguro con vuestra colaboración iremos resolviendo y añadiendo cada vez más. Por cierto ¿qué más podemos incorporar aquí? Quedan abiertas vuestras aportaciones…

Foto por cortesía de Flickr.

Formación y aprendizaje

Este fin de semana vi un documental interesante en Redes. Eduart Punset entrevistó a Robert Roeser, psicólogo de la Universidad de Portland EEUU.

Robert Roeser investiga en el campo de la educación. Estudia qué significa aprender, cómo se puede mejorar y qué implicación existe entre los alumnos, padres y profesores. El profesor resalta las siguientes habilidades a mejorar:

Las competencias sociales y emocionales. Aprender a gestionar las emociones personales, a ser consciente de ellas, pero también aprender a gestionar las emociones de los demás. Cuando yo estudiaba en el colegio y la universidad, todo se basaba en aprender conocimiento. La memoria era el factor prinicpal, las cosas se sabían o no. Ya por aquel entonces me preocupaba cómo estudiaban los demás, cómo se organizaban los que mejores notas sacaban y  qué hacían los que menos estudiaban y aprobaban.

Algunas veces llegué a pensar que estudiar significaba cantidad, mientras más estudiara más sabría, mientras más tiempo dedicara a estudiar mejor nota sacaría. La realidad fue muy diferente, la cantidad no mide una nota de un examen, hay muchos más factores incluidos ahí: el interés, las emociones (estrés, miedos, inseguridades, autoestima, comunicación, escritura…), el apoyo de tu “equipo de alto rendimiento” con el que puedes consultar y el ambiente de estudio, entre otros. El interés por estos temas me llevó a investigar temas de Inteligencia Emocional, PNL y sobre todo, los desarrollos de DBM®.

La capacidad de atención, concentración y disciplina. Aprendemos estas habilidades dentro de las tareas de estudiar o en el deporte,  pero nunca de forma aislada y concreta. Trabajar estas habilidades mejorará con creces tu aprendizaje.

Desarrollar el aprendizaje de la diversidad, la identidad cultural y ética. Cada vez somos más una sociedad multicultural por lo que debemos empatizar con los demás y conocer su cultura para mejorar nuestra comunicación, integración y aprendizaje.

En mi experiencia como aprediz y formador, hay una habilidad añadida que me parece muy importante y que no ha aparecido en la entrevista, es la habilidad de desarrollarse con el cambio. La sociedad actual está en continuo movimiento: económico, social, tecnológico, político, lingüístico, etc. Es por ello que apreciar, aceptar y utilizar el cambio es una habilidad reciente en la sociedad que nuestros padres no tuvieron que trabajar pero que para nosotros será crucial y nos darán un carácter diferencial. Hablaremos más sobre ello, en otro momento…

Foto de Flickr.

El espíritu Kaizen

En japonés Kai significa cambio y zen bueno. Kaizen es el cambio en la actitud de las personas para llevarles al éxito. Este fue inicialmente implantado en la empresa dentro del sector del automóvil

El espíritu del Kaizen está resumido en 10 puntos:

  1. Abandonar las ideas fijas, rechazar el estado actual de las cosas.
  2. En lugar de explicar lo que no se puede hacer, reflexionar sobre cómo hacerlo.
  3. Realizar inmediatamente las buenas propuestas de mejora.
  4. No buscar la perfección, ganar el 60% desde ahora.
  5. Corregir un error inmediatamente e in situ.
  6. Encontrar ideas en la dificultad.
  7. Buscar la causa real, respetar los 5 por qués y después buscar la solución
  8. Tener en cuenta las ideas de diez personas en lugar de esperar la idea genial de una sola.
  9. Probar y después validar.
  10. La mejora es infinita.

Todo este espíritu ayuda a mejorar día a día con los problemas y las soluciones que nos encontramos. Son quizás consejos, pequeñas actuaciones que en el campo de la empresa son muy útiles y que podemos aplicar a nuestros problemas y soluciones diarias.

  • Más que rechazar alguna idea, suelo intentar jugar y curiosear con los problemas y éxitos para aprender de ellos.
  • Al reflexionar sobre cómo hacer algo, recuerdo que en DBM® se hablaba de que a veces no se piensa durante suficiente tiempo en los problemas. Perseverar en el problema y no abandonar a la primera de cambio es una habilidad muy importante.
  • Las ideas hay que ponerlas en marcha. Desde ahí, comprobar y evaluar que ha ocurrido para corregir y mejorar.
  • A veces si el problema es muy grande -o no- es útil resolver las cosas pequeñas que hay alrededor para solucionar lo principal. Por ejemplo, “no consigo concentrarme en mi trabajo”, quizás es útil ver que problemas más pequeños y comenzar por ahí: ordenar el puesto de trabajo, reducir las cosas pendientes…
  • Ejercicio de los 5 por qués, ¿te has preguntado suficientemente por qué tienes este problema y por qué solucionarlo?
  • Cuenta con tu círculo de amistades y familia para obtener diferentes perspectivas del problema y sus soluciones. Búscate un “equipo de alto rendimiento” para resolver problemas.
  • Prueba en pequeños detalles las posibles soluciones y a partir de ahí llévalo a todo el problema para comprobar y evaluar. Si quieres mejorar en la natación, haz un pequeño cambio en la respiración, comprueba y evalúa el resultado. A partir de ahí, toda la natación.

Mejorar es la esencia del desarrollo como persona.

Tendencias en la toma de decisiones

El mercado actual está en continuo cambio. Muchas de las cosas que tenemos y hacemos actualmente hace 5 años ni siquiera existían. De vez en cuando hay que ver el mundo desde otro punto de vista y mirar más allá (en la película “El club de los poetas muertos”, el profesor hacía montar a los alumnos encima de la mesa ¿recordáis?). Conocer las tendencias y saber como responderán las personas ante ellas, generará nuevas oportunidades. Entre las tendencias principales destacaría:

El ahorro responsable. Muchas familias que tienen algunos de sus miembros en el desempleo tienen que ahorrar para conseguir llegar a fin de mes. Esto provoca que, una parte del mercado se oriente a ello, mediante un ajuste en el precio. Por otro lado, también las personas con un empleo buscan el ahorro como forma de vida, bien porque no saben lo que les puede ocurrir en el futuro, o bien por una idea de aprovechar lo que actualmente tiene.

La simplicidad. En la época consumista, todos los aparatos tecnológicos se fueron renovando para tener más capacidad, más opciones y más posibilidades de uso. El tener más sin embargo, no suponía que se usara más o mejor, sino que simplemente existía esa posibilidad. No sólo ocurrió a nivel tecnológico sino también en otras cosas materiales: libros, ropa, alimentación… Se tenía, sin poder hacer un buen uso de ello.

El cambio en el mercado viene con la simplificación, es decir, sólo tener aquello que se da uso. Aparatos tecnológicos fáciles de usar y simples, ropa la necesaria, alimentación sin derrochar… La tendencia es tener mucho menos y deshacerte de aquello que no necesites para tener más espacio.

Asesoramiento en internet. La comunicación se realizará cada vez de manera más rápida y eficiente. Antes de tomar una decisión se consultará en internet y se leerá las recomendaciones de otras personas. De esta manera elegimos actualmente libros, viajes, películas…Estaremos mucho más informados en cuanto a la toma de decisiones.

Consumo ético. Se hará un consumo más responsable, reciclando, comprando artículos de segunda mano y aumentan la transmisión de valores tradicionales a los niños.

Experiencia necesaria. La compra futura vendrá acompañada de experiencias. Es decir, no sólo basta comprar el producto, unas vacaciones en la India, sino que estas vacaciones tienen que ir acompañadas con experiencias sobre el lugar, el tiempo y las personas. Por eso tenderán las vacaciones a realizarse en sitios más cercanos pero con grupos que garanticen todas estas vivencias.

Mirar hacia el futuro es una habilidad muy importante a desarrollar, sobre todo si queremos que sea cierta…

Cerebro y lógica

Dos artículos destacados en la revista “El País Semanal” de este último fin de semana: Psicología ¿Por qué somos tan ilógicos? y Cerebros… y cerebras.

Parece que hay una tendencia a reproducir artículos relacionados con la psicología y el comportamiento. ¿Por qué tenemos actualmente tanto interes sobre estos temas?

En mi caso me interesa saber cuáles son las últimas investigaciones, que cosas sé sobre estos temas y cuanto de ello es verdad o doy por supuesto que así lo es sin ninguna verificación. Los dos artículos están relacionados sobre ideas y mitos que tenemos sobre la lógica y el cerebro. Ideas como:

El cerebro del hombre y la mujer son diferentes. Al nacer queda constatado que el tamaño del cerebro de hombre y la mujer es diferente. El tamaño del cerebro del hombre es mayor que el de la mujer. Evidentemente al nacer y durante toda la vida del hombre y la mujer existen órganos bien diferentes. Sin embargo esto no evidencia que el hombre sea más inteligente o menos emocional que la mujer. El papel social del hombre y la mujer han sido diferentes a lo largo de la historia, pero incluso hace muchos siglos se ha buscado que ambos estén al menos al mismo nivel. Mirad la foto del enano egipcio de Seneb con su familia.

Los grandes científicos tienen un mejor cerebro. Si, he dicho mejor por qué mayor no lo tenían. Aún así, tras analizar el cerebro de Albert Einstein se ha demostrado de que no existe evidencia de que sea diferente.

Somos seres racionales y lógicos. Si así fuera, es un comportamiento que hemos aprendido. Cómo decía John McWhirter, los seres humanos nacemos con muy poco heredado. El niño tiene que aprender continuamente y durante mucho tiempo para funcionar independientemente de los padres. El resto de los animales están muy condicionados y requieren poco tiempo de aprendizaje. Por lo tanto aprendemos la racionalidad y la lógica. Entendemos y nos comportamos como seres racionales hasta que dejamos de serlo. Tanto es así, que cuando tenemos que tomar una decisión no analizamos todos los datos para alcanzar el óptimo racional. Estamos influenciados por más factores que los simplemente racionales y tomamos decisiones relacionadas con la intuición. Es decir, como no sabemos cómo hemos tomado la decisión, decimos que la hemos tomado por “intuición”. En alemán hay una expresión física para ello, que se traduce como “sentido de estómago”.

El cerebro es una parte del cuerpo. Físicamente podemos separar diferentes órganos del cuerpo. Hasta ahí todo correcto. Sin embargo a la hora de explicar cómo hacemos el andar o el movimiento de los brazos, la cosa cambia. ¿Almacenamos el andar en el cerebro?¿podríamos seguir andando sin él? Pienso una vez más que el cerebro está relacionado con todo el cuerpo y, que además, puede ir mucho más allá de él. Es decir, se tiene más “cerebro” por la capacidad de conocer y recurrir al aporte de las demás personas que conozcamos a nuestro alrededor. Si tenemos amigos abogados, nos podrán ayudar con una denuncia, si son economistas con nuestra declaración de la renta…

El sentimiento y el pensamiento son dos cosas bien diferenciadas. Tradicionalmente pensar – ligado a un sentido racional – está separado del sentir, la emoción. De hecho, en estos artículos, especifican que los hombres acumulan más pensar y las mujeres son más emocionales, más sentir. Sin embargo, no existe una emoción sin un pensar, sin un hacer. Tampoco existe un pensar sin que el sentir y hacer le acompañe. Si estoy estresado -emoción- he tenido que pensar esa emoción y ademas hacer algo para que esto ocurra.

Queda todo un campo para investigar y por averiguar cuanto de lo que hemos aprendido es mito y realidad…



Creatividad: arte, ingeniería y empresa

En El País del fin de semana aparece una entrevista a Theo Jansen, “Las empresas que buscan innovación deben aprender  a respetar las ideas”.

Con frecuencia se piensa que la creatividad aparece por si misma, cuando menos te lo esperas. Este mito se promueve con “Eureka”, la invención de la bombilla de Thomas Edison, la caída de la manzana en la cabeza de Newton, etc.

Sin embargo, pocas veces ocurre así en la realidad. En relación a esto, me encanta lo que decía Picasso: si viene la inspiración, que me pille trabajando. Son muchas horas de trabajo intensivo dónde una mente creativa debe trabajar para sacar un proyecto adelante. El trabajo en cada una de las etapas requiere mucha dosis de esfuerzo, persistencia e imaginación.

El autor habla de promover la imaginación en la empresa y cómo  la lluvia de ideas – brainstorming- puede ayudar a ello. Es una pena que en la entrevista no se extendiera más en hablar de cómo hacía o desarrollaba la creatividad, de cómo desarrollar una mente creativa y cómo esa creatividad artística se reflejaba en su día a día de trabajo.

Una persona mundialmente conocida en este campo es Edward de Bono. Hace mucho tiempo me leí su libro “Seis sombreros para pensar”. Os dejo un pequeño artículo aquí de como es esta actividad. Básicamente los que se hace aquí es establecer puntos de vista diferentes para ser más creativo y, a partir de ahí, para tomar la decisión correcta.

Os dejo también un post de creatividad donde hablé sobre Alicia.

Foto cortesía de http://www.flickr.com/photos/spiritual_marketplace/4599172685/